¿Parisinos, parisinos, las vacaciones han terminado y usted ha vuelto a su rutina diaria? ¿Estás deprimido al ver todo este gris desde tu ventana? Si París es la "Ciudad de la Luz", ¡debemos admitir que a menudo nos falta claridad! Sin embargo, para encontrar un poco de naturaleza, sólo hay que conducir unos pocos kilómetros para ver paisajes rurales Aquí está nuestra selección de las ciudades ideales para ir verde de París (prometido, vamos a pensar rápidamente en la gente de Lyon, Nantes o Estrasburgo!)

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N° 10 - Châlons-en-Champagne, relajación a lo largo del agua

Vamos a la estación del este y tomamos el primer tren a Châlons-en-Champagne! Después de 1h30 de viaje descubrirá esta pintoresca ciudad medieval cuyo innegable encanto se debe, sin duda, a sus numerosos ríos y canales. Subir a bordo de un barco y dejarse llevar por el Marne es sin duda la mejor manera de descubrirlo. Y para celebrarlo, ¡nada es mejor que una copa de champán típica de la región!

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9 - Montargis, la "Venecia de los Gâtinais"

Entre los canales de Briare y Vernisson, Montargis debe su apodo de "Venecia de los Gâtinais" a sus 131 puentes y pasarelas, islotes y canales Situado en el departamento de Loiret, su proximidad a París le permite pasar un día de descanso descubriendo su patrimonio y su artesanía. Y si realmente quieres sumergirte en la naturaleza, un bosque de más de 4.400 hectáreas está a tu disposición! Ten cuidado, no pierdas el último tren!

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8 - Chantilly, el green al final del RER

Chantilly, una ciudad histórica, es conocida por su famosa finca que alberga un castillo, grandes establos y un parque de 115 hectáreas Y no sólo eso, esta encantadora comuna se beneficia de un entorno excepcional: está situada en el corazón de un vasto bosque que se extiende entre los ríos Oise y Val-d'Oise en más de 6.344 hectáreas Tanto verdor...... Sin perder de vista la cultura ya que Chantilly alberga los tesoros de Henri d'Orléans en su museo Condé!

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7 - El valle de Chevreuse, la llamada de la naturaleza

A sólo 40 minutos de París, el valle de Chevreuse es una región rural predominantemente preservada. Bucólico como uno desearía, se puede explorar a pie o en bicicleta para descubrir sus numerosos sitios catalogados, como el museo del granero de Port-Royal o la abadía de Les Vaux en Cernay. No se pierda sus perlas naturales como los Bouillons de Cernay, impresionantes cascadas que fueron uno de los lugares preferidos de los autores del siglo XIX

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6 - Fontainebleau, la naturaleza a las puertas de la capital

Cualquier parisino que se precie ya ha aprovechado un día soleado para pasear por el bosque de Fontainebleau. Hay que decir que no todas las capitales tienen el honor de estar rodeadas por el bosque más grande del país! Esta reserva de la biosfera abarca 25.000 ha. Es un paraíso para los amantes de la escalada o el senderismo que se divierten en este entorno natural virgen!

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5 - Auvers-sur-Oise, un pueblo de artistas

A unos treinta kilómetros de París, Auvers-sur-Oise y sus casas de piedra, sus caminos empinados y sus campos de trigo siempre han inspirado a artistas, especialmente a los impresionistas. No se pierda la visita del castillo, cuya arquitectura del siglo XVII está inspirada en los Médicis. Ofrece un recorrido lúdico e interactivo por la Francia del siglo XIX para conocer a las grandes figuras de la vida parisina de la época

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4 - Rambouillet y su bosque

El bosque de Rambouillet es uno de los principales macizos forestales de Francia. A lo largo de más de 200 km2, hay estanques, zonas rocosas, valles e incluso cascadas. Es un terreno ideal para los excursionistas, a menos de una hora de París! Es también el último territorio forestal de los Yvelines donde se practica la caza en cancha. Para pasear los domingos con su familia, la zona de Rambouillet, en el corazón del bosque, le permite descubrir su fauna y su flora escondidas

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3 - Provins, una joya medieval

A 1h30 de París, es un cambio histórico de paisaje que le espera. Bienvenido a Provins, tierra de trovadores y caballeros! La ciudad tiene nada menos que 58 monumentos catalogados, la mayoría de los cuales datan del siglo XIII. Su ambiente pintoresco se enriquece durante todo el año con las numerosas fiestas medievales: espectáculos de halcones, banquetes y encuentros de caballeros que marcarán su visita. En cuanto a la naturaleza, no se pierda la rosaleda, es sublime!

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2 - Honfleur, belleza normanda

A un paso de Deauville, conocido como el distrito 21 por su gran éxito con los parisinos, Honfleur tiene un encanto inigualable y un verdadero espíritu de pueblo. Después de 2 horas de viaje, olvidará su rutina para descubrir un colorido puerto, inmortalizado por los más grandes pintores, desde Monet hasta Boudin pasando por Dufy. Se puede respirar el aire yodado antes de disfrutar de un plato de mariscos frente al mar!

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1 - Giverny, la visita obligada

El segundo sitio más visitado de Normandía, después del Mont Saint-Michel, Giverny debe su éxito a Claude Monet. El pintor vivió allí desde 1883 hasta su muerte, pintando sus obras más famosas, como la serie de Lirios de Agua, que representan el estanque de nenúfares de su casa y más de 250 pinturas diferentes, dependiendo de la luz del día. Aún hoy podemos admirar el famoso puente japonés que se puede ver en las pinturas.... Un verdadero espectáculo en este pequeño pueblo de la colina, a pocos kilómetros de París

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