Descubrir los museos y lugares del Museo Nacional de Historia Natural de Île-de-France

El Museo Nacional de Historia Natural es un establecimiento totalmente atípico, ya que combina varias funciones. Es un centro de investigación, una universidad, un museo, un jardín botánico y un jardín zoológico, todo en uno. Tiene una rica historia de cuatro siglos de aventura científica y trabaja diariamente por el futuro de nuestro planeta. Otra de sus particularidades es la de beneficiarse de numerosos lugares de visita en toda Francia, y ello para comprender mejor la naturaleza en todas sus dimensiones y el mundo que nos rodea. El siguiente artículo le propone descubrir los sitios del Museo en Ile-de-France. Muchos lugares que no debe dejar de explorar durante sus vacaciones de verano Además, para hacer frente a la crisis que atravesamos, el Museo Nacional de Historia Natural ha preparado las mejores condiciones de acogida para garantizar a todos una seguridad sanitaria reforzada. Tampoco debe perderse el programa cultural de cada lugar, siempre muy rico y cautivador.

1- El Jardín de las Plantas

Creado hace cuatro siglos, el Jardin des Plantes es un jardín científico cuya vocación es reunir y estudiar colecciones de plantas, pero también acoger al público. Durante un paseo por este pulmón verde de la capital, se descubren espacios plantados, árboles notables, callejones y elegantes estatuas. A lo largo de las estaciones, tanto los novatos como los aficionados pueden observar miles de especies y variedades de plantas raras o comunes mientras pasean por sus distintos jardines: el Jardín Alpino, la Escuela de Botánica, la Rosaleda y la Rocalla y el Laberinto. El Jardin des Plantes es un lugar de elección para todos aquellos que deseen acercarse a la naturaleza en el corazón de París, para pasear o simplemente sentarse en un banco a la sombra de un árbol para charlar o leer.

2- El Jardín de las Plantas y sus galerías - La Gran Galería de la Evolución

La diversidad de la vida está presente en este espectacular ejemplo de arquitectura metálica del siglo XIX. En 6.000m2 y 4 niveles, adultos y niños descubren los animales que habitan los océanos, así como los habitantes de los entornos terrestres ilustrados por la sabana africana, la selva guayanesa, los polos, los desiertos y los espacios aéreos. La Gran Galería de la Evolución es el lugar al que hay que acudir para saber más sobre los animales y su evolución a lo largo de los siglos, pero también sobre cómo ha evolucionado el propio hombre a lo largo del tiempo. El otro argumento del que puede presumir el espacio es el de la concienciación sobre el tema de las especies en peligro y la necesidad de preservarlas.

3- La Galería de Paleontología y Anatomía Comparada

En un soberbio edificio de ladrillo, metal y cristal inaugurado en 1898, el público se embarca en un viaje de 540 millones de años. Descubren el espectáculo de dos mundos complementarios: el de los vertebrados actuales que habitan la naturaleza y el de los seres vivos ya desaparecidos del planeta. Nada más entrar en la Galería de Paleontología y Anatomía Comparada, los visitantes quedan sorprendidos por la impresionante manada de esqueletos de carnívoros y herbívoros, con los mamíferos marinos a la cola. A continuación, en la planta superior de este increíble lugar de huesos y órganos, mamuts, dinosaurios, ammonites gigantes y cientos de otras especies fósiles dan testimonio de formas de vida ya extinguidas, pero que siguen fascinando a las multitudes

4- La Galería de Geología y Mineralogía

En esta otra galería del Jardin des Plantes, las colecciones, que figuran entre las más antiguas y prestigiosas del mundo, revelan meteoritos marcianos, cristales gigantes, rocas y minerales admirables. El público está invitado a descubrir la riqueza del mundo mineral, con 600 piezas excepcionalmente diversas en exposición permanente: minerales de los cinco continentes, meteoritos, gemas en bruto o talladas, joyas históricas, objetos esculpidos..., en torno a una vitrina central de una veintena de cristales gigantes. Los preciosos tesoros de la Galería de Geología y Mineralogía, que seguramente pondrán estrellas en los ojos de grandes y pequeños, cuentan la historia de la Tierra y del sistema solar

5- El Menagerie, el zoo del Jardin des Plantes

Bienvenido a este parque zoológico enclavado en un entorno tranquilo y verde. El Menagerie alberga 170 especies, un tercio de las cuales está en peligro de extinción. Mientras pasea por uno de los zoológicos más antiguos del mundo, conocerá a los cerca de 500 animales que viven aquí: orangutanes, tortugas, tapires malayos, pandas rojos, panteras, insectos, anfibios... A lo largo del año, las actividades y otras reuniones con los cuidadores sensibilizan al público sobre las amenazas a la biodiversidad. Cada año, numerosos nacimientos atestiguan la política de conservación de especies del Museo

6- Los grandes invernaderos del Jardín de las Plantas

Los Grandes Invernaderos del Jardín de las Plantas son una visita obligada durante un paseo por París para los amantes de las plantas, ya sean neófitos o especialistas. Un paseo por los Grandes Invernaderos es una experiencia garantizada... Cada una de ellas alberga un universo diferente y revela la asombrosa capacidad de las plantas para adaptarse a su entorno: la selva tropical con sus lianas, sus troncos gigantes y su exuberante follaje; las zonas desérticas y áridas, que atestiguan la resistencia de las plantas; Nueva Caledonia, un Eldorado natural donde el 75% de la flora es endémica; y, por último, un sendero que recorre la historia de las plantas.

7- El Parque Zoológico de París

El Parque Zoológico de París lleva al público a un viaje inolvidable a las puertas de la capital. El zoo ofrece un viaje de inmersión y una visita inolvidable a través de 5 biozonas que reproducen fielmente los ecosistemas originales de los animales y garantizan su bienestar. Los visitantes disfrutan de un recorrido por el mundo real de las especies vegetales, con 2.000 animales divididos en 194 especies. Hay especies emblemáticas como las jirafas, los lobos y los leones, así como especies menos conocidas como los glotones, los manatíes y los osos hormigueros, y una serie de especies en peligro de extinción como los lémures, las gacelas Mhorr y las cebras de Grevy. El Parque Zoológico de París cuenta también con un elemento emblemático: el gran invernadero tropical, una espectacular estructura de 4.000m2 donde los visitantes pueden sumergirse en la atmósfera de la selva tropical. La exuberante vegetación se inspira en los paisajes de Guyana y Madagascar. También alberga una fauna excepcional: tamarinos, sakis de cara blanca, titíes, grandes osos hormigueros, manatíes y lémures. Los viveros permiten descubrir especies raras y emblemáticas de Madagascar, como el manto dorado o la tortuga rayada. Por último, un acuario de arrecife permite al público tomar conciencia de la conservación de los arrecifes de coral.

8- El Museo del Hombre

Situado en la plaza del Trocadero, el Museo del Hombre ofrece a los visitantes un extraordinario viaje para descubrir las sociedades humanas y los tesoros de la historia del hombre En una espléndida galería de 2.500 m² que domina el Sena y ofrece una hermosa vista de París y de la Torre Eiffel, la galería permanente ofrece una inmersión en el corazón de la evolución humana, así como el descubrimiento de tesoros de la historia de la humanidad, como fósiles del Hombre de Cro-Magnon y del Hombre de Neanderthal, ceras anatómicas y la Venus de Lespugue... El recorrido ha sido diseñado para plantear preguntas al público en torno a tres temas universales: "¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? ». La idea es que cada visitante pueda preguntarse sobre los orígenes de la humanidad, su diversidad, pero también tomar conciencia de las responsabilidades de los hombres sobre el medio ambiente actual y futuro.

9- El Arboreto de Versalles-Chèvreloup

Clasificado como Jardín Notable, elArboreto de Versalles-Chèvreloup es un parque de 200 hectáreas que alberga más de 10.000 árboles, para 2.500 especies diferentes de todo el mundo. Es una de las colecciones de árboles más ricas de Europa. También hay varias rutas de senderismo, incluida una de 10 km que le lleva a viajar por tres continentes. Descubrirá nogales americanos, pterocarias caucásicas, sequoias gigantes, cipreses de Lawson y magníficos cerezos japoneses. El sendero de Île-de-France lleva a los visitantes al pie de árboles autóctonos centenarios, cerca de los cuales se han instalado paneles educativos. Arboledas, praderas floridas, estanques, claros, una multitud de entornos paisajísticos que prometen un paseo rejuvenecedor

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