A medida que surgió el interés por la población de jaguares en Belice en el decenio de 1980, el Estado encargó un estudio para estudiar la población de gatos en el país. Se entendió entonces que el área de la Cuenca de Cocksomb tenía la mayor densidad de población de jaguares del mundo. A partir de entonces, se prohibió la caza en la cuenca y en 1986 parte del área fue declarada reserva de protección de la vida silvestre por el gobierno de Belice. A lo largo de los años, la reserva ha ampliado su territorio. En 1986, la zona abarcaba una superficie de 15 km² y hoy en día están protegidos más de 500 km², incluyendo la fauna y la flora de la región en la reserva. Además de los jaguares, aquí se pueden observar cientos de especies de aves raras y plantas tropicales, así como mamíferos exóticos como tapires, ocelotes, pumas y muchos reptiles y anfibios. Por otro lado, las formaciones rocosas más antiguas de América Central, sedimentos paleozoicos de más de 200 millones de años de antigüedad, se han encontrado en el parque!

El parque ofrece unos quince senderos para ser explorados solos o con un guía. Pocos visitantes tendrán la oportunidad de observar un jaguar, pero aquellos que sepan ser muy discretos y tener paciencia sabrán que es más fácil cruzar de noche (es un buen momento, hay alojamiento disponible dentro del parque). Durante los paseos, descubrirá hermosas sorpresas en cada rincón, como cascadas, miradores en el parque de la ladera de la montaña maya, rincones de la selva remota... en fin, mil maravillas le esperan.

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