"¿Cómo quieres gobernar un país donde hay 246 variedades de queso?" dijo De Gaulle. En su famosa respuesta, el general se olvidó de los pasteles, los fiambres y el vino Francia es, en efecto, un paraíso gastronómico para todos los epicúreos Si su refinada cocina se exporta a todo el mundo, en Le Petit Futé, tenemos una verdadera afición por sus productos locales. Desde Bayona y su jamón hasta Normandía y sus quesos: ¡este es nuestro tour de la Francia gourmet!

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10 - Mostaza de Dijon

Capital de la región de Borgoña-Franche-Comté, Dijon es una ciudad agradable con una notable identidad gastronómica. Borgoña es la tierra de los buenos vinos, de la crème de cassis o del pan de jengibre que nos estremeció en la infancia. Pero Dijon es sobre todo la ciudad de la mostaza fuerte! Esta sabrosa salsa va bien con todos los platos de carne y también se utiliza en la composición de la mayonesa. Se dice que al ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, le encantaría!

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9 - Rillettes de Le Mans

Visitar Le Mans es siempre una agradable sorpresa. En el corazón de Sarthe, su centro histórico, la ciudad de Plantagenêt, sorprende por su encanto medieval. Una parada en Le Mans es también una oportunidad para degustar una de sus principales especialidades: las rillettes. Nacida en el siglo XV en Touraine, esta preparación a base de carne cocida en su grasa despegó en Le Mans en el siglo XIX. Extendido sobre pan y acompañado de pepinillos, abren la comida deliciosamente!

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8 - Jamón de Bayona

Bayona, la capital del País Vasco francés, es conocida por sus famosas fiestas blancas y rojas La ciudad es también una tierra de gourmet donde se puede disfrutar de un delicioso pastel vasco y, sobre todo, de un jamón de fama mundial El jamón de Bayona tiene una indicación geográfica controlada y se produce únicamente en la cuenca del Adour, es decir, en el departamento de los Pirineos Atlánticos y en los cantones vecinos

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7 - La fourme d'Ambert:

¿Conoces Ambert, esta encantadora subprefectura del Puy-de-Dôme, históricamente conocida por sus fábricas de papel? Fue un importante centro de difusión de ideas durante la Reforma. Hoy en día, debe su reputación a su suculenta especialidad: la Fourme d'Ambert. Este queso de pasta azul, protegido por la etiqueta de la DOP, es uno de los más antiguos de Francia. César, antes de ir a Gergovie, habría pasado por Ambert para probarlo!
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6 - Los calissons de Aix-en-Provence:

¡Imposible visitar Aix-en-Provence sin probar sus calissons! Esta confitería se compone de una pasta de melón confitada y almendras molidas, cubierta con glaseado real y colocada sobre una base de masa sin levadura. Es una verdadera explosión de sabores que se remonta al siglo XII! Para más información, no deje de visitar el Museo de Calisson en Aix-en-Provence. En el corazón de una fábrica, un recorrido lúdico y gastronómico recorre la historia de esta azucarera
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5 - Pimiento de Espelette:

De gran colorido y sabor, Espelette es un pequeño pueblo en el corazón del País Vasco. Aquí, la especialidad se muestra en las fachadas de las casas: es el pimiento picante que se seca al sol. El pimiento de Espelette es conocido por su delicado sabor que realza la mayoría de los platos vascos como la piperade o el pollo vasco. En Espelette, usted encontrará muchos productos hechos con pimiento picante: ketchup, chocolate y hasta vino!

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4 - Saint-Emilion:

¿Cómo no dejarse seducir por esta ciudad medieval de la Gironda? Fundada en un monasterio del siglo VII, Saint-Emilion está clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por sus numerosos monumentos históricos y sus viñedos de renombre mundial. Usted puede descubrir las diferentes etapas de la producción de su vino tinto AOC en los numerosos castillos de los alrededores. Los jardineros en ciernes incluso se irán con una pequeña rama de vides para cultivar!
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3 - Neufchâtel:

Si en 1110, el duque de Normandía quiso construir allí su nuevo castillo, su "nueve castillo", Neufchâtel-en-Bray, en Normandía, es hoy en día mucho más conocido por su queso que por sus restos arrasados durante la Segunda Guerra Mundial El Neufchâtel data del siglo XI: es uno de los quesos más antiguos de la región. Durante la Guerra de los Cien Años, los jóvenes normandos ofrecieron a los soldados esta delicia en forma de corazón como testimonio de su amor: ¡el colmo del romanticismo!
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2 - El turrón de Montélimar:

Entre Valence y Avignon, Montélimar abre las puertas de la Provenza. Si su suavidad de vida y la riqueza de su patrimonio arquitectónico seducen a los visitantes, es su especialidad que más a menudo les atrae: ¡el famoso turrón! Desde la segunda mitad del siglo XVII, Montélimar se ha convertido en el templo de este manjar gracias, en particular, al cultivo de almendros en su territorio. A esta dulzura está sucumbiendo en una de las muchas fábricas de la ciudad
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1 - Las galletas rosas de Reims:

Reims es llamada la "ciudad de los reyes" porque es aquí, en la catedral, donde los reyes de Francia eran sagrados desde el siglo XI. Pero Reims es también la "ciudad de las burbujas", conocida por su champán en el que se sumerge un suculento tocador: la galleta rosa de Reims. Creada en el siglo XVII, actualmente es producida exclusivamente por la empresa Fossier. Acompañado de vino o en una charlotte, es un placer que no se puede rechazar!
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